El pasado fin de semana estuvimos, por cortesía de mis suegros, visitando el oeste de Irlanda. Nos hospedamos en un hotel en Claremorris, Condado de Mayo (...sin nesa). El viernes a penas tuvimos tiempo más que de cenar e irnos a dormir. Eso sí, cenamos muy bien... al menos yo. Fuimos a un restaurante chino que nos recomendaron en el hotel. Ben, como siempre, pide lo que sabe que le gusta. A mi me gusta más innovar, a veces sale bien y otras no. En este caso, salió más que bien. Pedí un cordero crujiente aromático.... ooooooooooh! se deshacía. Sabrosísimo y tierno... mmmmm. Ben acabó comiendo parte de lo mío, para variar!!
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| Claremorris y sus casitas de colores |
A la mañana siguiente y después de disfrutar de un exquisito desayuno irlandés, nos dirigimos hacia el norte a visitar los monumentos megalíticos más grandes del mundo, Ceide Fields. El camino pasó a ser una ruta entre montañas, lagos y pueblecitos por carreteras que más que secundarias eran más bien terciarias... parecían un queso gruyere!! Pasado eso y disfrutando de un espléndido día soleado, llegamos a Ballycastle. Desde lo alto de la colina, donde se sitúa el pueblo, se disfruta de una privilegiada vista al Atlántico. Es francamente bonito ver la inmensidad del océano... que buen susto nos dio de camino!! La fuerza del agua es tal cuando sube la marea, que sin darnos cuenta nos metidos en un trozo de carretera anegado de agua!! Susto de los buenos al vernos rodeados.... eso sí, las vacas ni se inmutaron :P
Nuestro gozo en un pozo porque las Ceide Fields estaban cerradas. Durante los meses de invierno no suelen tener visitantes, por lo que sino avisas no hay nadie... y claro, nosotros sin avisar y sin nada.
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| Ovejas en todas partes... y vacas! |
Nos fuimos al plan B: camino a Westport.
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| El puerto de Westport |
Westport es la "capital" del condado de Mayo. Se encuentra junto al mar, rodeado de altas montañas, entre las que se encuentra Croagh Patrick o La Montaña Sagrada. Cuenta la leyenda que San Patricio hizo su retiro de 40 días, espantó las serpientes que allí vivían y construyó una iglesia allí mismo. Cada año en Julio hacen una peregrinación hasta la ermita miles de personas, algunas descalzas... justo delante de la cara principal de la montaña hay un mirador que te deja boquiabierto. El espectáculo de esas marismas, el color del cielo, el olor a mar, la vida que se siente en ese lugar que parece sacado de un cuento... me faltó batería en la cámara para sacar fotos y más fotos.
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| La costa de Westport |
Paramos para comer en un pequeño pub que encontramos en la carretera, Sheenbeen. Resultó ser un popular pub, recomendado en la guía Michelín y otras varias. El resultado fue un lugar agradable, cálido y familiar. Yo me pedí unos Scalops, de los cuales aun me rebaño los labios de buenos que estaban!!!! De postre una tarta de manzana casera con Crême Anglais y helado de vainilla. Delicioso.
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| Sheenbeen |
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| La tarta de manzana... a los scalops no me dio tiempo a hacerles fotos!! |
La luz se acababa y teníamos que volver al hotel, de nuevo en esas horrible carreteras agujereadas. La cena la hicimos ligera, los Scalops me habían llenado lo suficiente. En el hotel había una boda, dos bautizos, no se sabe cuantas cenas de Navidad de empresa y algo más... vamos lleno. Estábamos cansados y preferimos irnos a dormir... al día siguiente nos íbamos de ruta a un lugar mágico llamado Los Acantilados de Moher...
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