lunes, 19 de diciembre de 2011

Conociendo el oeste I

El pasado fin de semana estuvimos, por cortesía de mis suegros, visitando el oeste de Irlanda. Nos hospedamos en un hotel en Claremorris, Condado de Mayo (...sin nesa). El viernes a penas tuvimos tiempo más que de cenar e irnos a dormir. Eso sí, cenamos muy bien... al menos yo. Fuimos a un restaurante chino que nos recomendaron en el hotel. Ben, como siempre, pide lo que sabe que le gusta. A mi me gusta más innovar, a veces sale bien y otras no. En este caso, salió más que bien. Pedí un cordero crujiente aromático.... ooooooooooh! se deshacía. Sabrosísimo y tierno... mmmmm. Ben acabó comiendo parte de lo mío, para variar!!
Claremorris y sus casitas de colores
A la mañana siguiente y después de disfrutar de un exquisito desayuno irlandés, nos dirigimos hacia el norte a visitar los monumentos megalíticos más grandes del mundo, Ceide Fields. El camino pasó a ser una ruta entre montañas, lagos y pueblecitos por carreteras que más que secundarias eran más bien terciarias... parecían un queso gruyere!! Pasado eso y disfrutando de un espléndido día soleado, llegamos a Ballycastle. Desde lo alto de la colina, donde se sitúa el pueblo, se disfruta de una privilegiada vista al Atlántico. Es francamente bonito ver la inmensidad del océano... que buen susto nos dio de camino!! La fuerza del agua es tal cuando sube la marea, que sin darnos cuenta nos metidos en un trozo de carretera anegado de agua!! Susto de los buenos al vernos rodeados.... eso sí, las vacas ni se inmutaron :P
Nuestro gozo en un pozo porque las Ceide Fields estaban cerradas. Durante los meses de invierno no suelen tener visitantes, por lo que sino avisas no hay nadie... y claro, nosotros sin avisar y sin nada.

Ovejas en todas partes... y vacas!
Nos fuimos al plan B: camino a Westport.

El puerto de Westport
Westport es la "capital" del condado de Mayo. Se encuentra junto al mar, rodeado de altas montañas, entre las que se encuentra Croagh Patrick o La Montaña Sagrada. Cuenta la leyenda que San Patricio hizo su retiro de 40 días, espantó las serpientes que allí vivían y construyó una iglesia allí mismo. Cada año en Julio hacen una peregrinación hasta la ermita miles de personas, algunas descalzas... justo delante de la cara principal de la montaña hay un mirador que te deja boquiabierto. El espectáculo de esas marismas, el color del cielo, el olor a mar, la vida que se siente en ese lugar que parece sacado de un cuento... me faltó batería en la cámara para sacar fotos y más fotos.

La costa de Westport 
Paramos para comer en un pequeño pub que encontramos en la carretera, Sheenbeen. Resultó ser un popular pub, recomendado en la guía Michelín y otras varias. El resultado fue un lugar agradable, cálido y familiar. Yo me pedí unos Scalops, de los cuales aun me rebaño los labios de buenos que estaban!!!! De postre una tarta de manzana casera con Crême Anglais y helado de vainilla. Delicioso.

Sheenbeen
La tarta de manzana... a los scalops no me dio tiempo a hacerles fotos!!
La luz se acababa y teníamos que volver al hotel, de nuevo en esas horrible carreteras agujereadas. La cena la hicimos ligera, los Scalops me habían llenado lo suficiente. En el hotel había una boda, dos bautizos, no se sabe cuantas cenas de Navidad de empresa y algo más... vamos lleno. Estábamos cansados y preferimos irnos a dormir... al día siguiente nos íbamos de ruta a un lugar mágico llamado Los Acantilados de Moher...

martes, 6 de diciembre de 2011

De ida y vuelta

Después de unas 36 horas en barco, unos 3000 km en coche, casi 4 días de viaje, un coche, 2 humanos, 2 peludos cuadrúpedos, un montón de cajas y un par de paquetes de jamón ... puedo decir que hemos llegado a casa!! Parecía que no llegaba el momento, pero llegó.
Antes de salir de Irlanda
Primero el barco. Aquí la lista o la rubia depende del día, metió la pata bien metido con los billetes del ferry. El día que hice la reserva era más rubia que lista y... los reservé al revés, es decir de Francia a Irlanda ida y vuelta. Y yo me dije: Oleee y oleeeeee!!! Cómo se puede ser tan torpe? Pues se puede, yo misma me lo he demostrado. Bueno males a parte, pudimos solucionarlo y llegamos a España en el tiempo previsto. Como teníamos un día más, hicimos parada técnica en San Sebastián. Fue una lástima no poder echar unas horitas en tan maravillosa ciudad. No vimos más que el hotel y el parking!!! Otra vez será...
Lo que vimos de San Sebastián!
Llegamos a Valencia y fuimos directos a por los niños. Aún llevo moraduras en las piernas de la alegria que le dio a Diva verme!! Es genial tenerlos con nosotros de nuevo :)
Llegamos a casa de mi mami y nos comimos un enorme plato de cocido que incluía su sopa de arroz, su ternerita, su pelota, unos garbancitos... nadie cocina mejor que mamá!! dormimos como lirones. Había que recuperar fuerzas para la vuelta. El miércoles arreglamos los papeles de los niños, gracias a Ana la súper veterinaria... no lo habríamos conseguido sin ella!!

De nuevo mi mami nos preparó un estupendo, riquísimo, delicioso arroz al horno. Casi nos comemos hasta la cazuela. Por la noche vino la Súpersis a cenar. Aunque estuvo unas horillas, me encantó su compañía....
Y de nuevo en la carretera camino de Burdeos. Donde hacíamos parada técnica; una ciudad maravillosa en la cuál no tuvimos tiempo de ver nada. Lo bueno de Francia es que no hay problema en tener a tus perros en el hotel o en llevarlos a un restaurante. Tanto Diva como Vago se portan muy bien, y con esa planta que les caracteriza se hacen con todo el mundo.
Curiosa anécdota la que tuvimos en la pequeña cafetería donde cenamos. Lo que tiene no entender bien un idioma, y sobre todo no saber que pides cuando te traen la carta. Ben pidió una pizza, yo me decanté por un magret de pato en salsa de albaricoque o melocotón, no recuerdo bien cuál. Como teníamos hambre le sugerimos al camarero que nos trajera algo para el centro para ir picoteando.... cuál fue nuestra sorpresa cuando trajo un plato lleno de ranas. RANAS!!! No podía dejar de mirarlos y pensar que eran animales de charca fritas en ajo y perejil... no pude comerlas. Ben me dijo que era como carne de pollo muy seca y sin sabor. Pues si ya sabe poco el pollo...

Las ranas...
A la mañana siguiente nos dirigimos al puerto de Chesbough, en Normandía. Al fondo de nuestro camino se veían nubes negras de tormenta... sí, justo allí era donde nos dirigíamos. Qué suerte la nuestra!! Hicimos el checking de los perros, todo estaba ok. Nos encontramos con la noticia de que las jaulas estaban en cubierta. Tuvimos que ir corriendo a comprar un par de mantas en Carrefour para que los pobres no se helaran de frío. Embarcamos. La tormenta iba en aumento, hacía mucho frío y el barco se movía que daba miedo. La noche la pasamos dando botes en los catres, oyendo los camiones moverse en los bajos del barco, y viendo las olas golpear nuestra escasa ventana. Divertidísimo!!
La tormenta ... justo en el mar!

La mañana amaneció igual que la noche. La tormenta seguía y la mar estaba brava. Decidí darme una ducha antes de ir a desayunar. Maldita la hora en la que pasé de la horizontal a la vertical!!!! No me encontré peor en mi vida. Que mareo, que de todo. Aún así bajé a desayunar algo ligero... y tan ligero!! Cómo que salí corriendo del comedor bolsa en mano en busca del WC!!!!
Nada que no era mi día. Al final me pasé el resto del trayecto en cama, intentando dormir. Creo que nunca me ha hecho tanto ilusión tocar tierra firme!!!!

Lo dicho ya estamos en casa, sanos y salvos. Todos juntos y felices. Los niños más contentos que nadie, aunque aún un poco confundidos (... siguen esperando el ascensor para salir a la calle jajajajaja).
Ahora van con chaqueta...los a penas 2ºC que hace por la mañana no les gusta mucho, pero vamos a mí tampoco!!!

Pd: me quedo con el paisaje en coche de España a Francia. Impresionante por donde se mire!!
La foto del viaje sin duda!!
Pd2: no vuelvo a montar en barco en mi vida, ni en patinete de playa!!!!

Besitos y a seguir siendo feliz!