miércoles, 17 de agosto de 2011

Problemas del primer mundo

... preparar una mudanza nunca fue fácil. Lo peor es la pereza que da ponerse a "LA GRAN LIMPIEZA". Sabes que no puedes llevártelo todo, sabes que hay cosas que te sirven, sabes que la mitad de ellas ni las necesitas pero aún así, sientes ese apego a aquello que es tuyo.

Seamos sinceros, en este sociedad en la que vivmos hemos llegado a ese punto en que sufrimos la enfermedad de Diógenes. No, no me refiero a recoger cosas de la basura, sino más bien a que nos encanta tener mucho de todo, a cumular cosas iguales de diferentes colores y formas. No nos conformamos con nada. Siempre queremos algo que no tenemos o que "necesitamos"... al final te juntas con 20 pares de zapatos, de los cuales usas 5; 7 pares de pantalones vaqueros, de los que te pones 3 y así podríamos contar infinitamente. Y aquí radica el problema.

Una mudanza no es más que miles de cajas llenas de "por-si-a-casos".